Después de tres semanas por acá todo se ve, se siente, de otra manera. Por un lado ya paseo, monto en colectivo o me dirijo a cualquier sitio con una gran seguridad, no quiere decir que no tenga que preguntar, pero ya no me siento como una turista que no sabe hacia donde debe dirigirse. Más o menos me se ubicar. Y esto es muy importante para sentirte parte de un lugar.
Por supuesto ayuda mucho el idioma. Aunque tienen expresiones y palabras diferentes no complican para nada la comunicación, pero ¡ojo! no se debe decir "coger" que yo utilizo mucho, pues para ellos está relacionado con hacer el amor. Las niñas con las que trabajo son las que después de reírse de mi en varias ocasiones me lo explicaron, menudas granujas.
Me encanta su forma de dirigirse a ti cuando les das las gracias por algo, ellos contestan: " No por favor ", creo que denota su tremenda amabilidad. Y expresiones como "pelotudo" "boludo" "flaco", que aún siendo palabras van cargadas de sentimientos. Aquí quedan muchas palabras del "Lunfardo", lenguaje arrabalero presente en la mayoría de los Tangos.
Otra perspectiva que ha ido modificándose ha sido la de los barrios donde trabajamos, no es que estos hayan mejorado, siguen siendo marginales, sucios, sin asfalto, pero al ir varias veces ya sabes quienes son esas personas que te miran, por supuesto conocemos a los niños y niñas, y aunque no formas parte de esto caminas acompañada de alguien de aquí que ya te conoce y te da confianza.
Toda percepción varía, conforme conoces y participas en algo. Estoy segura que esto es lo que me está ocurriendo.
Por supuesto ayuda mucho el idioma. Aunque tienen expresiones y palabras diferentes no complican para nada la comunicación, pero ¡ojo! no se debe decir "coger" que yo utilizo mucho, pues para ellos está relacionado con hacer el amor. Las niñas con las que trabajo son las que después de reírse de mi en varias ocasiones me lo explicaron, menudas granujas.
Me encanta su forma de dirigirse a ti cuando les das las gracias por algo, ellos contestan: " No por favor ", creo que denota su tremenda amabilidad. Y expresiones como "pelotudo" "boludo" "flaco", que aún siendo palabras van cargadas de sentimientos. Aquí quedan muchas palabras del "Lunfardo", lenguaje arrabalero presente en la mayoría de los Tangos.
Otra perspectiva que ha ido modificándose ha sido la de los barrios donde trabajamos, no es que estos hayan mejorado, siguen siendo marginales, sucios, sin asfalto, pero al ir varias veces ya sabes quienes son esas personas que te miran, por supuesto conocemos a los niños y niñas, y aunque no formas parte de esto caminas acompañada de alguien de aquí que ya te conoce y te da confianza.
Toda percepción varía, conforme conoces y participas en algo. Estoy segura que esto es lo que me está ocurriendo.




